Desde 1956, la compañÃa multinacional anglo-holandesa Shell ha estado instalada en el Delta del NÃger en Nigeria, utilizando prácticas consideradas inaceptables en la Unión Europea y los Estados Unidos. La combustión de los gases, derrames de petróleo y pérdidas abundantes han originado una de las mayores catástrofes medioambientales del siglo XXI y que aún continúa... Los habitantes de la zona beben y cocinan con agua contaminada – sus medios de sobrevivencia han sido totalmente destruidos por la contaminación de Shell.
Asimismo, la combustión de gases en el Delta del NÃger ha sido uno de los mayores contribuyentes al cambio climático a nivel mundial durante décadas. A pesar de que las cifras varÃan dependiendo de fuentes industriales y la investigación del Banco Mundial, podrÃa decirse que la quema de gas en el Delta del NÃger envÃa cada año a la atmósfera entre 53 y 60 millones de toneladas de dióxido de carbono. Esto equivale a las emisiones anuales de nueve a diez millones de vehÃculos en Estados Unidos.
Actualmente desde diferentes organizaciones internacionales se trabaja para que Shell asuma sus impactos y reparen a los afectados. El Gobierno nigeriano ingresa miles de millones de dólares por los depósitos de petróleo, mientras la inmensa mayorÃa de la población de las zonas productoras de petróleo vive en la pobreza.
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