El buque estadounidense 'Exxon Valdez' de la compañÃa Exxon Mobil derramó 37.000 toneladas de hidrocarburo en Alaska. El vertido cubrió más de 2.000 kilómetros de lÃnea de costa, convirtiéndose en la peor tragedia ecológica de Alaska.
Fue en 1989 y nunca se ha sabido con exactitud la cantidad de animales que perecieron. Veinte años después cientos de animales aún continúan resintiendo los efectos de la contaminación de la bahÃa, además del impacto sobre los pescadores y negocios que dependÃan económicamente de los recursos de la zona. ExxonMobil en 1991 se declaró culpable de infringir varias leyes ambientales y fue condenada a pagar cinco mil millones de dólares, aunque ha utilizado sus recursos económicos y poder para evitar cualquier futura responsabilidad en el caso. ExxonMobil financió un estudio que indica que la zona se estaba recuperando y ha gastado millones de dólares en campañas publicitarias para hacer creer al público que es una empresa comprometida con los temas sociales y ambientales, aunque la realidad parece ser otra, ya que diversas investigaciones han demostrado que el problema en Alaska se mantiene y que el petróleo que todavÃa queda en la zona ha provocado otros problemas que están afectando a la fauna: peces, nutrias y patos. Después de años de litigios, ExxonMobil, a través de la corte de apelaciones, logró reducir la multa a la mitad, 2.500 millones. No obstante, la Corte Suprema de EEUU dictaminó en junio de 2008 que dicha cantidad era "excesiva" y la redujo a 507 millones, el 10% del monto inicial.
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