Enron era una empresa de energÃa con su sede en Houston, Texas y empleaba a casi 21,000 trabajadores hasta mediados de 2001, antes de su bancarrota. Con el uso de varias técnicas de contabilidad fraudulentas- apoyada por su compañÃa de auditoria- la entonces prestigiosa Arthur Andersen-, permitieron a esta empresa ser considerada como la séptima mayor empresa de los Estados Unidos.
Asimismo, se esperaba que siguiera siendo una empresa dominante en sus áreas de negocio. A pesar de lo cual se convirtió en el mayor fraude empresarial de la historia y en el prototipo de fraude empresarial planificado.
La empresa desarrollaba sus operaciones de manera no transparente, siendo la propia empresa la única que conocÃa los precios en los que se tasaban las operaciones realizadas. Con el tiempo  desarrolló, de manera notable, una compleja variedad de contratos y estrategias de ingenierÃa contable, hasta el punto de tener que emplear a toda una serie de expertos en matemáticas, fÃsica y economÃa para ayudar en la gestión de un riesgo que habÃa llegado a ser significativamente complejo.
Tras su caÃda, la compañÃa se enfrentó a docenas de pleitos por un conjunto de fondos de pensiones. Además algunos de sus directivos se enfrentaron a otros tantos pleitos; algunos de los cuales hoy en dÃa siguen en marcha.
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